Pahlivân

Pahlivân

“Su cuerpo férreo, estampa indómita

y musculatura maciza eran el emblema

del vigor de su fe, de la misma manera

que sus ejercicios deportivos eran la expresión

de vivencias y formas espirituales profundas”.

Juan Goytisolo ('Los Atletas de 'Alî')

PAHLIVĀN

PAHLIVĀN. Del persa pahlivān: caballero, héroe, luchador / Practicante de zūrjāne ('casa de fuerza' en persa), antiguo arte marcial persa / En turco, pehlivan. Practicante de yağlı güreş, lucha tradicional turca / Blog sobre deporte y tradición, dirigido y fundado por Halil Bárcena, doctor en filología árabe, escritor y director del Institut d’Estudis Sufís de Barcelona (Catalunya), el mes de marzo de 2014. Información: sufismo786@yahoo.es

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lunes, 2 de enero de 2017

Montañismo, más que un deporte

Montañismo, más que un deporte

Resultat d'imatges de ernst platz

"Si en las cumbres hay piedras, viento y soledad, en la ciudad abundan, por antítesis, asfalto, vaho y multitud; casi siempre que hemos alcanzado una cima lo hemos hecho en compañía, pero las raras veces que hemos ascendido solos, no hemos encontrado únicamente la parca cosecha de piedra, viento y soledad. Hemos hallado que estas tres cosas formaban un pedestal, un excelso escalón para que los pigmeos que somos pudieran alzarse un poco, levantarse de puntillas, y contemplar de más cerca la faz inmensa de Dios de la que habla el altísimo poeta Maragall en su Cant espiritual, aunque para verla se necesiten  los nuevos ojos que nos da el morir. ¿Puede hablarse de deporte, de actividad física y de competición?". 

[José María Villalba Ezcay, Balada de las montañas, Edición del autor, Barcelona, 1967, p. 199]. 

martes, 26 de julio de 2016

Montañismo y concentración

Montañismo y concentración


"La concentración lúcida conforme al objetivo; he aquí, pues, otra cualidad que la práctica del montañismo despierta y estabiliza, hasta el punto de transformarla, en muchos casos, en manera natural de ser, en una especie de habitus. Quien, en una travesía sobre una cresta de hielo, piensa en algo que no sea el siguiente paso que deberá dar con sus crampones, o quien, en una escalada, se deja dominar por el pensamiento del peligro y deja que su imaginación se ocupe del vació sobre el cual pende, en vez de fijar su espíritu en la rápida y exacta solución de los diversos problemas del peso, del equilibrio, del apoyo idóneo, ese hombre, una vez haya terminado la aventura, difícilmente vuelva una segunda vez a la montaña. En cambio, volver a ella, afrontar y amar los mismos riesgos, dominar la técnica necesaria, significa dar una cierta forma al propio ser, forma que, de nuevo, en muchos no deja de repercutir también en el comportamiento general de cada día".

[Julius Evola, Meditaciones de las cumbres, Ediciones Nuevo Arte Thor, Barcelona, 1978, pp. 35-36].

(Ilustración de Ernst Platz).

lunes, 4 de abril de 2016

La montaña como filosofía

César Pérez de Tudela
La montaña como filosofía


"La lucha, el dolor y las dificultades, pero especialmente la belleza del paisaje, la luz de las cumbres y el reencuentro allá arriba con uno mismo han convertido al alpinista César Pérez de Tudela en un amante de la metafísica que ha leído y releído textos filosóficos hasta comprenderlos. Cree como Ernst Jünger que las personas que han sufrido inspiran más confianza. También ha estudiado a fondo a Oswald Spengler y sus valores perdidos de Occidente, que él también añora: la religiosidad, el respeto y la lealtad".

[Jaume Collell, "César Pérez de Tudela. La montaña como filosofía", La Vanguardia, Suplemento Quién, 2 de abril de 2016, p. 12].

viernes, 15 de enero de 2016

Pureza de la montaña

Pureza de la montaña


"Al final de Terra Baixa, de Àngel Guimerà, dice el protagonista: "Vamos a la montaña y huyamos de esta tierra baja que tan solo es una fuente de miserias".

[José María Villalba Ezcay, Balada de las montañas, edición del autor, Barcelona, 1967, p. 115].

lunes, 23 de noviembre de 2015

El montañismo como plegaria

El montañismo como plegaria


"Le montaña me ha llenado de luz y me ha librado de pensamientos de bajeza como envidia, vanidad y rencor. No tengo más que transportarme en imaginación a una de aquellas cimas que conquisté, para despojarme de todas mis miserias morales porque, acaso desde allá arriba, se juzga mejor la vida. ¡La montaña es mi plegaria! Ella me ha hecho ver en la Naturaleza la presencia de Dios".

[Declaraciones del académico y pintor francés Henry Bordeaux, recogidas en José María Villalba Ezcay, Balada de las montañas, edición del autor, Barcelona, 1967, p. 196].

(Ilustración de Ernst Platz).

jueves, 22 de octubre de 2015

La montaña y el silencio

La montaña y el silencio


"La montaña enseña el silencio. Hace perder la costumbre de las chácharas, de las palabras inútiles, de las inútiles y exuberantes efusiones. Ella simplifica e interioriza. El sigo, la alusión, son aquí más elocuentes que un largo discurso. Esto, naturalmente, en el grado máximo cuando se está empeñado en la escalada, en la travesía, se afirma espontáneamente el estilo militar, el laconismo de la advertencia, del mandato, de la sanción. Pero, desde la fase del ascenso, este estilo se extiende a la vida de montaña en general. Ciertamente, a veces hay decaimientos, especialmente entre los jóvenes de nuestro pueblo, en la algazara y la exuberancia de los refugios. Pero esto no tiene nada que ver con lo esencial, tiene, casi, el valor de una super-compensación y sucede raramente entre los verdaderamente alpinistas, entre los tipos más calificados, para los cuales la montaña es algo más que una aventura esporádica y una emoción pasajera".

[Julius Evola, Meditaciones de las cumbres, Ediciones de Nuevo Arte Thor, Barcelona, 1978, p. 35].

(Ilustración de Ernst Platz).

martes, 9 de junio de 2015

La vía de la montaña

La vía de la montaña


"En el deporte por lo general, y particularmente en el montañismo y alpinismo, la persona de este siglo XX tiene todavía un marco que puede aprovechar. La montaña, entendida como vehículo ritual, se ofrece al hombre de acción que sepa verlo -montañero o alpinista- como camino de ascenso de una cierta eficacia interior; pues, desde tal punto de vista es sabido que quien sube o escala externamente no manifiesta otra cosa que una subida o escalada interna. Pero para que tal eficacia interior pueda verificarse, es preciso que, entre otras cosas y además de un perfecto control de sí mismo, de una actitud incondicionada, y de una profunda concentración en sentido eminente sobre aquello en lo que la persona se proyecta, no sean sustraídos o anulados por la técnica elementos como el sacrificio, el esfuerzo, la lucha..., si tal cosa sucediera, el mismo sentido ritual  de la acción desaparecería".

[Isidro Juan Palacios, prólogo a Julius Evola, Meditaciones de las cumbres, Ediciones de Nuevo Arte Thor, Barcelona, 1978, p. 4]. Ilustración de Ernst Platz.

miércoles, 15 de abril de 2015

Comprender el montañismo

Comprender el montañismo


(En memoria de Josep Morera Córdoba, 'Mure', que 
amaba la montaña y se quedó para siempre en ella).

"¿Por qué se emprende la ascensión a una montaña? Si las explicaciones que ofrecen los moralistas y los abogados del 'deporte por el deporte' se revelan todas ellas tan insatisfactorias es en gran parte porque la pregunta ha sido mal planteada desde el inicio. Vayamos un instante a la leyenda de Perceval: recuérdese que éste recibió la buena respuesta ya que supo formular correctamente la cuestión sobre el Grial. Perceval no pregunta ¿por qué?, sino ¿qué es el Grial?. Por su misma forma, ¿por qué? exige una explicación racional  y la razón concierne por definición a las relaciones de las cosas entre ellas, como se demuestra claramente en el latín ratio, significación que las matemáticas han conservado. La razón es impotente a la hora de alcanzar la esencia de las cosas. El Grial, idéntico al Objetivo y a la Cima de la Montaña, trasciende todas las relatividades y escapa así a toda racionalización. Él es conocido inmediatamente o de otro modo es imposible".

[Marco Pallis, La Voie et la Montagne. Quête spirituelle et boudhisme tibétain, L'Harmattan, París, 2010, p. 43].  

viernes, 28 de noviembre de 2014

El valor del montañismo

El valor del montañismo



"Que el alpinismo no equivalga a profanación de la montaña; que los que, oscuramente empujados por un instinto de superación de las limitaciones que nos ahogan en la vida mecanizada, aburguesada e intelectualizada de las 'llanuras', se van hacia lo alto en valeroso esfuerzo físico, en lúcida tensión y en lúcido control de sus fuerzas internas y externas, por sobre las rocas, crestas y paredes en la inminencia del cielo y del abismo, hacia la helada claridad; que los que siempre en mayor medida puedan volver a encenderse hoy y obrar luminosamente según aquellas sensaciones profundas que permanecen en las raíces de las antiguas divinizaciones mitológicas de la montaña. Este es el mejor augurio que puede hacerse a nuestras jóvenes generaciones".


[Julius Evola, Méditacions du haut des cimes, Les Éditions du Lore, s.l., 2012, p. 58. Ilustración de Ernst Platz].

lunes, 7 de julio de 2014

Montañismo, más que un deporte

[1974-2014 - 40 aniversario de la muerte de Julius Evola]

Montañismo, más que un deporte 

"La montaña como lugar ideal para un alma dulce y poética, amante del alba rosada y de las noches lunares, pertenece efectivamente a una generación que hoy muy pocos sienten aún y que enlaza con los residuos del sentimentalismo y del romanticismo burgués. 


Verdaderamente, a nosotros la montaña nos parece el mejor antídoto contra semejantes desviaciones, porque en pocas manifestaciones suyas como en el caso de la montaña da la naturaleza el sentido de lo que en su grandeza, en su pureza, en su potencia y en su primordialidad es superior a las pequeñas vicisitudes de los hombres, a los sentimentalismos y a los artificiales lirismos de los mismos. Y, en nuestra opinión, una tal «catarsis», un tal desprendimiento del yo del mundo augusto de la simple subjetividad y de sus apéndices literarios y psicológicos, debiera ser el primer efecto saludable de la práctica del auténtico alpinismo y la razón por la cual el alpinismo, en su esencia, debe ser, para los mejores, como algo muy superior a un simple «deporte»".

[Julius Evola, Méditations du haut des cimes, Les Éditions du Lore, París, 2012, pp. 72-73].

Fuente: Meditaciones de las Cumbres
http://meditacionesdelascumbres.blogspot.it/2014/01/primera-parte-doctrina-sobre-la-montana.html

miércoles, 4 de junio de 2014

Montañismo, acción y contemplación

Montañismo, acción y contemplación


"La alta montaña les puede permitir a algunos saciar el gusto estúpido del riesgo por el riesgo; puede permitir a gentes más o menos 'entrenadas' e inconscientes practicar una actividad deportiva banal; la alta montaña puede ser el lujo que se pagan los hombres de espíritu apocado, petrificados por la 'civilización' de las llanuras, de disfrutar de 'panoramas' turísticos gracias a sus prismáticos. Pero, para otros, la alta montaña no es nada de todo eso: la alta montaña constituye una vía de liberación, de superación, de realización interior.


Los dos grandes polos de la vida en su estado puro, la acción y la contemplación, se confunden en ella. La acción es la responsabilidad absoluta, el hecho de sentirse radicalmente solo, de no poder contar más que con la propia fuerza y el coraje personal, unidos en un dominio de sí mismo lúcido y quirúrgico. La contemplación es la esencia misma de esta experiencia heroica: la mirada deviene circular y solar; no existe más que el cielo y sus fuerzas puras y libres que reflejan y plasman la inmensidad en el coro titánico de las cumbres".

[Julius Evola, Méditations du haut des cimes, Les Éditions du Lore, París, 2012, pp. 26-27]. 

lunes, 19 de mayo de 2014

Montañismo, una senda interior

Montañismo, una senda interior


"La montaña es de por sí una vía que el hombre puede emprender para elevarse por encima de las apariencias y las contingencias. Trepar por la montaña da fuerza y resistencia y requiere mucha energía física y espiritual. El duro y penoso camino que conduce a la cima es la ocasión de profundizar el conocimiento de sí mismo y perfeccionar la propia manera de vivir y ampliar la visión del mundo liberándose de nociones relativas del tiempo y el espacio".

[Anatoli Bukreev]. 

Fuente: Montaña y Tradición 

martes, 1 de abril de 2014

Montañismo y heroicidad

Montañismo 
y sentido heroico de la vida

"Todo en la vida moderna persigue ahogar el sentido heroico de la vida. Todo tiende a la mecanización, al aburguesamiento, a la gregarización sistemática y prudente de seres insaciables a los que nada les parece suficiente. De las cuatro castas sobre las cuales estaba fundada la organización racional e integral de la sociedad en el Oriente antiguo (los trabajadores, los comerciantes, los héroes y quienes estaban iniciados en la sabiduría), hoy ya no quedan más que los dos primeros. Incluso la guerra, que se ha mecanizado y transformado en una ciencia fría, no está hecha por guerreros, en el sentido antiguo, clásico y medieval, sino por soldados. Así ahogada, la voluntad heroica busca otras vías, salidas diferentes, a través de la red de los intereses prácticos, de las pasiones y las codicias, que se teje cada día. El entusiasmo que muestran nuestros contemporáneos por el deporte tal vez sea una manifestación desviada.


La lucha con las alturas y los precipicios es, sin duda, la experiencia más pura y bella, ya que no está sometida a todo lo que es mecánico y a todo lo que debilita la relación directa, absoluta, entre el yo y las cosas. La naturaleza profunda del espíritu, que se percibe como infinito y libre, siempre más allá de él mismo, más allá de toda forma y de toda medida, despierta y resplandece en la locura de quienes, sin razón y sin objetivo alguno, escalan las cumbres y las crestas con una voluntad inquebrantable que triunfa sobre la fatiga, el miedo y la voz del instinto animal de prudencia y de conservación".

[Julius Evola, Méditations du haut des cimes, Les Éditions du Lore, s.l., 2012, p. 20].